sábado, 30 de agosto de 2014

Viajando por Myanmar




Enero 15, 2014
Han llegado las vacaciones de invierno. En Taiwán hace frio. Es hora de migrar hacia un lugar más cálido y descubrir nuevas maravillas. Luego de mirar opciones, vuelos y destinos, mi dedo apunta a Myanmar. 

Es lo que me permite el presupuesto. Tramito la visa online. Me contestan indicando que me la dan en tres días. 

Espero impaciente la respuesta, mientras estudio que lugares puedo visitar, como me puedo movilizar, que facilidades ofrece. 

Me entusiasma la idea de visitar este enigmático lugar.

Solicitud aprobada. A empacar la mochila: una toalla pequeña, un cepillo para los pies pues allá hay que entrar descalza a los templos, ropa ligera, el sombrero y el mapa. A volar!

Enero 22

Pensé que el papeleo a la llegada sería difícil, pero es rápido y nada complicado. El personal de aeropuerto en Yangón es amable, ponen el sello en el pasaporte y a la salida tomé un taxi que me llevó al hostal Bike World. Por cierto, este hostal si lo reservé con anticipación, pues creo que es bueno tener algo fijo al menos el primer día.
 
Rangún o Yangón es la ciudad más grande de Myanmar y fue la capital hasta el año 2005. Tiene algo más de  cuatro millones de habitantes. Es una ciudad llena de contrastes y bulliciosa. 

En algunas zonas se aprecian grandes mansiones, edificaciones coloniales, un viejo ferrocarril que sigue funcionado. 

Los mayores atractivos; La pagoda Shwedagon, Pagoda Sule y Pagoda Chaukhtatgyi. Además tiene dos lagos. Inya Lake y Kandawgyi Lake.



Luego del largo viaje, quería salir a caminar. El hotel queda muy cerca del lago Inya así que fui directo allá. La gente es amable, todos saludan cortésmente
 – Mingalaba – 

Hombres y mujeres usan longyi, que es la tela que se amarran y queda como falda larga.


Junto al lago se ven parejas de enamorados, familias, vendedores algunos restaurantes de mariscos y otras comidas que poco a poco fui descubiendo..



















Enero 23

Algo que me llamó sobremanera la atención, es que, habiendo sido colonia inglesa, los vehículos tienen el volante del lado derecho, pero NO manejan como los ingleses, es decir “del otro lado”. Me di cuenta que es muy ilógico y pregunté la razón. Me explicaron que hace algunos años, un respetado monje dijo que era de mal augurio manejar “del otro lado”, así que de un día a otro, cambiaron el sentido de las vías. Es verdaderamente extraño.
Este día fue muy interesante. Primero tomé el bus para ir al centro.
 


Primera parada: Plaza de la independencia con su gran obelisco.

Del otro lado se encuentra la Corte Suprema de Justicia y el Ayuntamiento


Más atrás está la Pagoda Sule de más de 2200 años de antiguedad.
Detrás del Edificio de la Corte Suprema, está el mercado de libros, donde se encuentran magníficos ejemplares, entre ellos, naturalmente “Burmese Days” de Orson Welles.

  
 


También visité el lujoso Strand Hotel para luego tomar el ferry para cruzar el río Yangón. Desde que uno llega  a la otra orilla, la vida es completamente diferente. Ruido, alboroto, pobreza, monjes...








En la tarde fui de regreso, caminé por el mercado de antigüedades y luego la famosa Shwedagon Pagoda- Allí me quedé varias horas contemplando esta maravilla jamás ni siquiera imaginada.

 Shwedagon Pagoda


 


 











Enero 24

En la noche viajo en bus a Hpa An. Mientras aprovecho para dar una vuelta en el tren que circumvala la ciudad de Yangón. 


Enero 25
Llegué de madrugada a Hpa An. Allí me hospedé en el Hotel Angels Land. Por suerte pude negociar una buena tarifa pues este es más caro de lo que me da el presupuesto. 

Luego de un par de horas de desacanso, alquilo una moto con chofer para que me lleve a las Cuevas de Kok Goon. 



 Los primeros en recibirme fueron unos traviesos y hambrientos monos







  
Es difícil imaginar como lograron hacer esas diminutas tallas en las paredes de las cuevas.

Proseguimos el recorrido a las siguientes grutas. 













Es simplemente espectacular.

Luego le pedí a mi motociclista que me llevara a Kyaut Kalap, un lago artificial en cuyo centro se encuentra una roca con una pagoda muy particular. En el islote hay un monasterio.











Al atardecer me dirijo de vuelta a Hpa An. Visito la  Shwe Yin Myaw Pagoda. Luego camino junto al río y de regreso al hotel paso por el mercado. 








Mañana me espera otro día de aventura y emoción 

Enero 26

Hpa An se encuentra frente a una cadena montañosa. El Monte Zwegabin es el más alto. En la cima de este monte está una Pagoda Sagrada pues alberga un cabello de Budha. Al pie de la montaña se aprecian 1150 esculturas de Budha y en la roca están esculpidos 1080 figuras de Budha.. La subida es empinada. Llegar a la cima es maravilloso aunque este día estaba bastante brumoso.











Luego de 2h30 de subida, llego a la cumbre.


 










 Antes de emprender el regreso, los monjes me ofrecieron una comida y agua para beber. Descansé un rato, contemplé aquel escenario maravilloso, medité junto con los monjes y emprendí camino de regreso lentamente, disfrutando todas las sensaciones que llevaba dentro. 




  A mitad del camino hay un pequeño monasterio donde se escucha el canto de los monjes.







De vuelta miro hacia la montaña. Ahora la veo distinta. Me ha llenado el alma de gozo
  



 





Torre del Reloj en Hpa An

Hora de continuar el camino hacia Mawlamyine


Enero 27

Mawlamyine (se pronuncia Molamya) es considerada una ciudad bonita y melancólica. Lejos de sentir melancolía me causó malestar pues a la orilla del río hay tanta basura que sentí repugnancia. Tratando de ignorar el mal olor, fui al mercado y a recorrer la ciudad. Antes de llegar a la famosa Stupa que se encuentra en el centro decidí que era mejor ir a visitar los alrededores. Así que ese mismo día, alquilé otra vez una mototaxi para llegar a WIN SEIN TAW YA, donde se encuentra el Buddha reclinado más largo del mundo. Mide 170 metros de largo y en su interior hay una especie de museo con figuras que describen la vida de Buddha.



 

 Justo el día anterior habían celebrado el nacimiento del monje que construyó esta gran Buddha. Aparentemente es una gran fiesta a donde llegan miles de personas.

 Continuamos el camino pasando por campos de arroz y caña de azúcar para llegar a KYAIKMARAW, un pequeño pueblo con casas de madera. Aquí se encuentra un hermoso templo construído en 1455. El templo está llenos de  Buddhas de caras blancas, bellas columnas con mosaicos de vidrio, altares...y gente amable.

















Continuamos el camino pasando por paisajes hermosos y caminos bordeados de palmeras. 

Llegamos a KHA-YON  CAVES, donde nos reciben un centernar de estatuas de Buddhas. Las cuevas contienen pinturas, esculturas, stupas, cavernas y pasadizos.








A la salida, el sol está por caer. Emprendemos camino de regreso con la satisfacción de haber visitado estos maravillosos lugares.



Enero 28

Este día visito la Isla BILU KYUN también conocida como la Isla del Ogro. La isla comprende 64 poblados y en cada uno de ellos las familias se dedican a alguna actividad artesanal. El ferry sale de Mawlamyine a las 10:45 am y se demora casi una hora en llegar a la Isla. Forzosamente hay que tomar el ferry que sale de regreso de allá a las 3pm, pues los extranjeros no podemos quedarnos a dormir en la isla. 







Mientras llega la hora de partir, voy nuevamente a curiosear en el mercado y sus alrededores.



Junto a mi pasan las jóvenes aprendices de monjas con sus túnicas rosadas. Salen en la mañana y en la tarde a recibir comida de los pobladores. 
 







 Hora de abordar el Ferry y descubrir nuevas aventuras.















  No falta quien anda vendiendo algo de comida o aquel melancólico que da de comer a las gaviotas en pleno vuelo.
 
 Llegamos a nuestro destino y con la aglomeración para recibir la mercancía que llega a abastecer a la isla.


 Nuevamente me coloco el casco para ir en la mototaxi. Esta vez con un jóven hindú "rollero" que no para de hablar con su peculiar inglés.


 Llegamos al primer poblado. Este se especiliza en la fabricación de sombreros hechos con la corteza de bambú.

 Muchas de las actividades artesanales son hechas por mujeres quienes no dejan de atender sus quehaceres domésticos.
 La siguiente parada es en la fábrica de tabacos. Aquí vemos como enrollan la hoja picada formando tubos con papel.


























Seguimos el recorrido hasta llegar al lugar donde hacen las pipas de madera.


 La vida en estos pueblos transcurre tranquilamente.
 Pasamos visitando en otro pueblo una planta procesadora para descascarar y almacenar el arroz


 La que me llamó la atención sobremanera es la fábrica para hacer las ligas de hule. Primero se extráe el caucho de los árboles. Se lo coloca en unos tanques y se agregan distintas anilinas para dar color. Su sumergen unos palos de madera.. El caucho de adhiere y se deja secar. Luego se retira el hule y pasa a una máquina donde se corta finamente. Las ligas ya cortadas son cocidas en agua hierviendo para "contraerlas" lo que les da fuerza y luego se empaca.






 Luego visitamos un taller de bastones y pipas. Su dueño amablemente me invitó a tomar el té de raspadura y luego me hizo una demostración de una de sus pipas.

 
 Finalmente llegamos al taller de tallados de madera
Hora de regresar antes de que sean las 3pm, hora en que sale el ferry de regreso


Al regreso nos acompañan nuevamente las gaviotas.












Interesantes paisajes se observan a lo largo del río.
De vuelta tomo el camión taxi que me lleva de vuelta a mi posada.
En la noche una rica cena, una botella de cerveza y un baño que cae como lluvia de estrellas en este cuerpo cargado de emociones. 

Enero 29
  A unos 280 kms hacia el norte se encuentra un sitio muy especial. THE GOLDEN ROCK, en el Monte Kyaiktiyo. Para llegar allá tomé un autobus. Luego cambié a un camión que me llevaría a la cima de la montaña donde se encuentra una famosa Estupa.

Luego de sentirme como ganado rumbo al rastro... y con una llanta baja en medio del camino, llegamos luego de 45 minutos a la cima de la montaña.

Llegar a la cima justifica cualquier incomodidad. La vista es espectacular. A la llegada nos reciben unos hombrecitos que ofrecen llevarnos en unas camillas al puro estilo faraónico, al lugar donde está la famosa roca.
tomé la foto del internet porque la mia no salió bien :)
Dado que iba cargada con mi gran mochila de viaje, pedí a los guardias de la entrada que me la guarden. Empezamos a conversar amenamente y al rato vino una pareja a ofrecerme una bebida refrescante a base de leche de coco. En cualquier otro lugar sentiría recelo de tanta amabilidad. Pero no aquí. La gente es buena. Gracias por su generosidad.
Me cuentan la leyenda de esta roca. Dicen que en esta parte vivía un ermitaño y que cuando llegó Budha, le dió uno de sus cabellos, indicándole que debía colocarlo debajo de la roca, pues habría un desprendimiento de tierra y este ayudaría a mantener la roca en su posición. Sea cual sea le verdad de la historia, lo cierto es que es impresionante la posición de la misma. No puedo esperar para llegar al sitio. Me acompañan?









 Se preguntarán si todos estos templos, estupas y pagodas están realmente recubiertos de oro. Pues en su gran mayoría SI. Uno adquiere (no recuerdo el precio) estas láminas de oro, y las van pegando a la pieza. Además de las piedras preciosas, perlas, diamantes.

Un poco más abajo hay un mercado de artesanías y comida. Nótese que practicamente no hay turistas extranjeros.


 
La tarde va cayendo y me quedo a contemplar el juego de pelota. Es parecido al que juegan en México, pero este es con una esfera hecha de bambú. Los jugadores pueden usar todas las partes del cuerpo menos las manos. Debo decir que estos jugadores estaban bastante malos comparados con otros que vi en otros lugares.
 Es hora de tomar el camión de vuelta. Para mi sorpresa, me encuentro con unos alemanes y junto a mi se sienta un monje con quien tuve una amena charla pues hablaba algo de inglés.
 Con gusto me hubiese quedado a ver la puesta del sol en este hermoso lugar. Pero debo continuar mi recorrido hacia el norte.

Tomo un bus que me lleva a Bago y luego continúo a Tangoo. Llego en la noche, cansada, pero nuevamente llena de grandes vivencias. Me hospedé en el Myanmar Beauty Guest House. Agua caliente y una rica cama.

Enero 30
Despierto temprano y para sorpresa mia, me espera un delicioso desayuno con muchos platillos de sal y de dulce, fruta, pan, café. De este pueblo no hay muchas referencias. Se que en la cercanía hay un campamento de elefantes así que salgo al pueblo a ver que puedo investigar. Alquilé una bicicleta para movilizarme. El paseo estuvo bellísimo. Encontré unos caminos a lo largo del río. Me senté a descansar mientras miraba como unos niños jugaban felices en el río. Me recordó mi infancia con hermanos y primos. Al rato se acercaron otros niños, luego su madre, la abuela... Todos salieron a ver esa extraña forastera que andaba por algún lugar donde probablemente nunca anduvo un turista. Entre señas y sonrisas, me invitaron a pasar a su casa y prepararon comida solo para mi. No podía despreciar semejantes atenciones. Los tenía a todos parados alrededor mío  mientras yo trataba intentaba comer. Tenía a todos mirandome y eso me hacía sentir extraña. 







 Lea agradecí infinitamente y proseguí mi camino de regreso al pueblo para averiguar las salidas del tren al siguiente día. Y claro, me encontré con más pagodas.









 De regreso en el hostal, conocí a una inglesa muy simpática que venía viajando con un italiano. El dueño del hostal nos informó como podríamos llegar al campamento de elefantes. Así que ese sería nuestro plan para el siguiente día.

Enero 31
Nos levantamos temprano y junto con Rachel nos encaminamos a donde nos habían indicado. Pero el intento falló. Luego de alquilar una moto llegamos a un punto donde nos recibieron unos militares y nos indicaron que esa era zona restringida de modo que escoltados por ellos, tuvimos que regresar al hotel. Dado que no había más que hacer allá, decidí continuar mi viaje a Thazi en el tren. Saldría a las 12:30 para llegar a las 6pm. Tomé mi equipaje y me subí a un "rickshaw" para llegar a tiempo a la estación.











 Llegué a Thazi. Un pueblito sin nada que mirar pero importante cruce de vías de tren. Aquí se une la linea que va de sur a norte y la de este a oeste. En la noche comí un platillo hindú, a domir en un triste hostal para salir a las 7am rumbo a Kalaw.

Febrero 01

Viaje en tren de Thazi a Kalaw. La mañana es fria. La estación está llena de gente. Me tomo un café pero no veo nada apetecible para comer.




 

Llego en la tarde a Kalaw. Esta vez me embarco en un "caballo taxi" que me lleva a un hostal. La tarde es bella. Pero antes de ir a recorrer, debo enviar mensajes a los míos para que sepan que estoy bien. No había tenido señal desde hace varios días.

Febrero 02
En este bello pueblo enclavado en la montaña, se ven más turistas europeos. El clima es frío en la noche pero en el día se pone caliente. Hice la reservación para  hacer la caminata de tres días dos noches al Lago Inle. El recorrido empieza a las 09:30 de la mañana así que mientras aprovecho a conocer el pueblo ya que el día anterior me quedé organizando mis actividades y reportes.
 Aquí hay una pagoda que tiene la fachada cubierta de mosaicos de espejos. Es bastante bonita aunque no tan imponente como en los otros lugares.
  El mercado es grande. Además de frutas y verduras, hay una buena sección de artesanías y telas tejidas en telar.
 
 En las mañanas y en la tarde, los monjes salen a pedir comida. Tocan unas campanitas y la gente sale a ofrecerles alimento y agua para beber. 
 A llegado la hora de reunirme con el grupo. Sandrine y Alexander de Bélgica, Joop y Jack de Holanda, Brock de USA, James, nuestro guía y yo.


Esta ruta se ha vuelto muy apreciada entre los viajeros pues, además de ser muy pintoresca, ofrece a los pobladores la posibilidad de compartir su cultura y sus costumbres, ofreciendo alimento y hospedaje a los pasantes.

La afluencia turística es mayor desde noviembre hasta fines de abril. 

Entre mayo y septiembre es la época de calor y del Monzón.
En el camino nos econtramos con otro grupo de viajeros. Entro ellos está Yoyo una viajera Taiwanesa, con quien tendré mucho que compartir más adelante.
 En la zona montañosa, los pobladores se dedican principalmente a la agricultura.

 

Anteriormente tuvo auge la minería y también la producción de opio y heroína, sobretodo en la época del régimen militar. Sin embargo, desde el año 2011, según James, nuestro guía, los pobladores prefieren impulsar más el turismo ya que obtienen beneficios económicos directos que se reparten más equitativamente.

 El haber permanecido durante décadas en aislamiento social y físico, permitió mantener la herencia cultural prácticamente intacta. 

Al compartir sus costumbres y tradiciones con los viajeros, los obliga a preservar este legado, ya no solo como un patrimonio, sino como una importante fuente de ingreso.

Las mujeres se sientan orgullosas a tejer en los telares, los niños cantan y bailan canciones tradicionales, hombres y mujeres trabajan la tierra. 


Y juntos todos acogen a los turistas con alegres sonrisas con cachetes pintados de thanaca y dientes rojos de tanto masticar la hoja de betel. 




A diferencia de las grandes ciudades, en estos pequeños poblados, la gente sabe que su entorno forma parte de su riqueza. Los alimentos provienen de sus cosechas. No consumen productos procesados y el uso del agua es racional. Los viajeros nos acoplamos con gusto a este estilo de vida, porque sabemos el valor que esto tiene en su vida diaria. Participamos en la preparación de los alimentos. 

Al caer la noche, juego con los niños quienes luego hacen una presentación musical mientras el cielos se va cubriendo de estrellas

Es hora de descansar. El alojamiento es modesto pero confortable.
 
Febrero 3
Otro día completamente despejado. Listos para continuar la caminata rumbo a la siguiente comunidad.

  Antes un buen desayuno.
Mientras las personas de la comunidad inician con sus faenas, nosotros nos vamos alistando para salir. 

Iniciamos el recorrido.El día se va poniendo caliente. James, nuestro guía, nos lleva a darnos un refresacante baño en un río. 
Al medio día llegamos a un monasterio donde nos ofrecen comida. Un grupo de alegres niños juegan en los pasillos.
 Al terminar el almuerzo seguimos el recorrido. La tarde va cayendo. En el camino, James nos indica un monasterio en una colina desde donde se puede ver la puesta de sol.

 Finalmente vamos a la otra comunidad donde pasamos la noche. Nos reciben con otra rica merienda. 
04 de Febrero
Salimos muy temprano rumbo al Lago Inle. Aproximadamente al medio día llegamos a Indein, un poblado a orillas del lago.
 Desde aquí salen las lanchas hacia Nyanung Shwe más o menos a una hora de recorrido.
El recorrido es muy bonito. Vemos a los pescadores con gran habilidad, sujetando el remo con el pié mientras lanzan las redes para pescar.





 

 También vemos los caseríos sobre el lago, las islas flotantes donde siembran verduras.

 
  



 Llegamos a Nyanung Shwe en la tarde


Recogemos nuestro equipaje pesado que fue enviado directamente a este pueblo. Al igual que los locales, yo también alquilo una bicicleta para movilizarme. Cada unos va a buscar alojamiento, pero en la noche, luego de una ducha reconfortante, nos juntamos a cenar para compartir las experiencias de este hermoso recorrido.
Luego de una sencilla pero deliciosa cena en el mercado, decidimos organizarnos para hacer el recorrido en lancha al día siguiente juntos y de este modo repartirnos el gasto de la lancha.

05 Febrero
Salimos muy temprano al recorrido. La mañana es fría. Durante el recorrido vemos nuevamente a los pescadores.

 
 

 Es bonito ver el movimiento en el lago. Canoas con  niños que van a la escuela, otras con carga y las que se encaminan al meracado que visitamos.
 


 

Llegamos al mercado en Nan Pan. Es muy colorido e interesante.



 


 

 


   

 
 Luego seguimos el recorrido hasta llegar a otros templos




 
 
  

 
 
 Nos abrimos camino entre las plantas de loto
 Y llegamos a lugares llenos de misterio


 
 Luego tomamos la lancha para ir a otro templo





El lugar es, como todos, fascinante.

Aún hay más por conocer. Siguiente parada es en el pueblo de las tejedoras de Ikat, orfebres, seda...
 
 


Algo que me llamó mucho la atención, es como sacan una fibra muy delicada de los tallos de la planta de Loto.
Visitamos un taller de joyas, principalmente de plata

 Febrero 06
Este día fui a recorrer el pueblo en bicicleta: visita al mercado, el  monasterio, las calles...






 



Madera de donde hacen la pasta que se untan en las mejillas
Canela

Tubérculos
Pescado seco
  
 


 
 De acuerdo al libro que compré en Yangón, cerca hay un viñedo. El dueño es un alemán y apararentemente el vino que produce ya se exporta a varios países. Entre señas y gestos, emprendo camino para allá.
 

El camino es muy pintoresco. Y llegar a RED MOUNTAIN es espectacular. Llanuras llenas de viñedos, una planta procesadora moderna. un restaurant en la cima de la montaña, con una vista espectacular. Es una visita totalemente recomendable. Me hubiese encantado comer allí, pero mi presupuesto de mochilera no me lo permitió.


Definitivamente es un lugar diferente pero que también merece la pena ser conocido. No solo el lugar en si; también el recorrido para allá es interesante. En el camino ha varios lugares donde trabajan el bambú para hacer paneles para las casas, hay pequeñas tiendas, la escuela.


También me topé con un grupo de gente que estaba pavimentando el camino. Prácticamente son todas mujeres las que hacen este trabajo. Se imaginarán este trabajo, manipulando brea hirviendo, con las temperaturas ya de por si bastante elevadas....mis respetos.

He reservado el autobús para viajar en la noche hacia Bagán. Me despido de este lugar con una rica cerveza bajo este cielo despejado.

Febrero 7
 Llego de madrugada a Bagán. Me quedo mirando la salida del sol esperando que amanezca para buscar donde tomar un café y encontrar un lugar para hospedarme.

Bagán es uno de los lugares más turísticos de Myanmar. El área donde se encuentran los monumentos, tiene una superficie de aproximadamente 70km2. El pueblo con más movimiento es Nyaung U. Al oeste se encuentra El Viejo Bagán. Por su parte El Nuevo Bagán es donde están todos los hoteles de lujo a donde llegan quienes seguramente sobrevolarán esta espectacular área en globo aerostático. Yo, como soy mochilera, no califico para ese lado. Me quedo en Nyaung U y hago el recorrido en una bicicleta eléctrica. Nada mal la experiencia, pues las bicis son todo terreno. Pero claro, uno no espera que en medio del recorrido se baje la llanta. Luego de señas y frustradas explicaciones, logro que vengan en mi auxilio  y el día termina estupendamente bien, con una puesta de sol maravillosa. 








3 comentarios:

  1. Que hermoso destino! Gracias por compartirlo Carmen!! Saludos!

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    1. Gracias por dar una mirada. Creo que es la mejor manera de compartir y motivar pues este mundo está lleno de maravillas. Abrazo!

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  2. He recorrido junto a ti este país y me he sentido que estoy viajando por esos hermosos lugares, preciosas fotografías, con tus detalles y descripción de los diferentes sitios recorridos y de todos tus movimientos, me he trasladado a esas lejanas tierras, me he tomado un grato momento para revisar y apreciar con mucha atención. Muchas gracias por compartir tus experiencias y te felicito.
    Besos y muchos saludos
    Tu tío Rubén.

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